Llamadas por WhatsApp
El botón que hace que te llamen de un toque, qué hace falta para encenderlo y qué pasa cuando el número es el de otra persona.
Dos cosas distintas que se llaman igual
Cuando alguien dice «que el botón llame», puede estar pidiendo dos cosas que en WhatsApp no son la misma, y conviene saber cuál quieres antes de crear nada:
Que te llamen por WhatsApp. La llamada va por dentro de la aplicación, como una videollamada pero de voz. No gasta minutos del plan del cliente, solo datos. Esto sí se puede poner como botón en un mensaje normal, y es de lo que trata casi todo este artículo.
Que se abra el marcador del teléfono y suene el número. Esto no se puede poner como botón en un mensaje normal: WhatsApp solo lo permite dentro de una plantilla aprobada, y ahí el número va escrito fijo. Más abajo está explicado.
El botón que te llama por WhatsApp
En cualquier botón de un mensaje puedes elegir Llamar a un número. Si el número que pones es el mismo de tu negocio —el que tienes conectado aquí—, el cliente recibe un botón de llamada de WhatsApp: lo toca y el teléfono te suena. Un solo toque, sin plantilla, sin aprobación y sin costo por mensaje.
Y si el mensaje lleva solo ese botón, sale directo, sin ningún paso intermedio. Con dos o tres botones, el de llamar llega como botón normal y al tocarlo te devuelve el botón de llamada: un toque más, pero a cambio se ven los tres botones juntos.
El botón dura un día. Pasado eso se apaga solo, para que no quede un «Llámanos ahora» de la semana pasada visible en el chat de alguien.
Qué hace falta para que funcione
Las llamadas vienen apagadas de fábrica. Se encienden desde el panel, en WhatsApp → Herramientas → Llamadas de WhatsApp: el interruptor de las llamadas, Botón de llamar, Devolver llamadas y un Horario de atención fuera del cual el botón no aparece. Pulsa Guardar en WhatsApp y queda hecho en tu número. Lo mismo se puede hacer en WhatsApp Manager de Meta (Account tools → Phone numbers → Calls): la ventana trae el enlace Abrir en WhatsApp Manager.
Meta pide un requisito antes de dejarte encenderlo: que tu número tenga un límite de mensajería de al menos 2.000 destinatarios distintos al día. Ese límite sube solo, con el uso y con la calidad de tus conversaciones, así que si todavía no llegas es cuestión de tiempo, no de pedir nada.
Mientras no esté encendido, no pasa nada: el botón se envía como número escrito, y el cliente lo toca igual para marcar. Cuando lo enciendas, el mismo flujo empieza a enviar el botón de verdad sin que tengas que cambiar nada.
Si el número es de otra persona
Aquí está la parte que confunde: el botón de llamada de WhatsApp siempre llama al número que envió el mensaje. Si pones el celular de un vendedor, o el fijo de la bodega, no hay botón posible — ni el nuestro ni el de ninguna otra plataforma, porque es un límite de WhatsApp.
En ese caso enviamos el número escrito, en formato internacional con el + delante:
El teléfono reconoce ese formato y lo vuelve pulsable: el cliente lo toca y se abre el marcador con el número puesto. No es un botón, pero son los mismos dos toques.
Y como el teléfono puede salir de un campo —escribiendo {{Teléfono del vendedor}} en lugar de un número— cada
cliente termina marcando al asesor que le corresponde, sin crear un flujo por vendedor.
El botón que abre el marcador
Existe, pero solo dentro de una plantilla: esos mensajes aprobados que sirven para escribirle a alguien después de que pasaron 24 horas. Al crear la plantilla se le agrega un botón de tipo teléfono, con el número escrito ahí mismo.
Las reglas de Meta para ese botón: uno solo por plantilla, el número va fijo y no se puede cambiar al enviar, y la plantilla tiene que pasar por aprobación. Además, si la plantilla acaba con cuatro botones o más, deja de verse en WhatsApp de escritorio.
Conviene cuando el número es siempre el mismo —la línea de atención del negocio— y quieres que el cliente marque sin pensar. No funciona cuando el número cambia según el cliente.
Que tú llames al cliente
Al revés también se puede: llamar tú desde la bandeja, sin salir del panel. Pero ahí WhatsApp exige permiso del cliente, y con topes estrictos: se le puede pedir una sola vez cada 24 horas, y máximo dos veces por semana. Es a propósito, para que nadie se dedique a llamar a desconocidos.
En la práctica, el permiso se pide cuando ya hay una conversación en curso y la llamada le ahorra tiempo al cliente: una cotización que se explica en un minuto hablando, una cita que hay que mover. Pedirlo en frío gasta el cupo sin ganar nada.
En resumen
Tu número, llamada por WhatsApp: botón de verdad, un toque, sin plantilla. Hay que encender las llamadas en WhatsApp → Herramientas → Llamadas de WhatsApp y tener el límite de 2.000 destinatarios diarios.
Otro número: no hay botón. Va escrito con + y el teléfono lo vuelve pulsable. Puede salir de un campo, así que cada cliente marca al suyo.
Abrir el marcador desde un botón: solo dentro de una plantilla aprobada, con el número fijo, uno por plantilla.
Llamar tú: hace falta permiso del cliente, una vez cada 24 horas y dos por semana como mucho.